Un recorrido por los hitos que dieron forma a Nettoiemoi, desde los primeros fanzines hasta la red de colaboradores actual.
Espacio de exhibición y residencia para artistas emergentes en el barrio de Palermo. Desde 2019 alojan muestras de ilustración, cerámica y serigrafía de creadores que luego aparecen en nuestras páginas.
Feria mensual de diseño y moda circular en el centro cultural de San Telmo. Reúne a más de cuarenta marcas locales que trabajan con materiales recuperados y producción en serie corta.
Estudio de grabación y sala de ensayo para bandas independientes en el barrio de Almagro. Documentamos sus sesiones y presentamos a los grupos que graban allí en nuestra sección de música alternativa.
Proyecto gastronómico que organiza cenas de autor con chefs invitados en espacios no convencionales. Sus menús estacionales inspiran nuestras guías de cocina porteña y recomendaciones de bares de especialidad.
Red de muralistas y artistas urbanos que intervienen fachadas en distintos barrios de la ciudad. Sus obras aparecen en nuestros ensayos visuales y en el calendario de intervenciones públicas.
Estas organizaciones forman parte de la red de contactos que alimenta cada edición, desde las entrevistas hasta los mapas de barrios con identidad propia.
Desde el primer número impreso en una imprenta de Palermo hasta la edición digital actual, cada etapa dejó una marca en la forma de contar la cultura urbana.
Arrancamos con una tirada de 500 ejemplares fotocopiados y una mesa de redacción en un café de Villa Crespo. La primera portada fue un mural de un artista local que hoy expone en el MALBA.
La pandemia nos empujó a publicar en línea. Lanzamos el archivo web con los primeros ensayos visuales y las entrevistas por videollamada a diseñadores de Córdoba, Rosario y Mendoza.
Sumamos colaboradores en Santiago de Chile, Ciudad de México y Bogotá. La sección de guías de barrios pasó de ser un anexo a ocupar un tercio de cada edición.
Organizamos Nettoiemoi Encuentro, un evento de dos días con ferias de diseño, charlas sobre moda sostenible y un ciclo de música alternativa en una fábrica recuperada de Barracas.
Volvimos al papel con una periodicidad trimestral, papel reciclado y una distribución en librerías independientes de diez ciudades. El número 12 incluyó un mapa desplegable de talleres textiles.
Digitalizamos las primeras 20 ediciones y las pusimos a disposición de estudiantes y becarios. Hoy el archivo funciona como referencia para investigaciones sobre diseño y cultura local.